Es un hecho que muchas marcas se lanzan a crear perfiles de sus negocios en Redes Sociales sin haber analizado previamente el sector, lo que hace su competencia en dichas redes ni pararse a pensar en el público (target) que pretende alcanzar. Pero tal vez uno de los aspectos más decisivos al diseñar una estrategia de Marketing Digital sea el de precisar los valores de la marca.

Los valores, entendidos como los principios, virtudes o cualidades que caracterizan a nuestro negocio y que consideramos positivos o de gran importancia para definirnos de cara a nuestro target, pueden haberse fijado tras un excelente estudio de los mismos y, aún así, fracasar estrepitosamente en Redes Sociales por muchísimos factores:

  • Una mala estrategia de contenido
  • Una mala elección de redes
  • Querer estar en redes donde no está nuestro público…

Con este artículo deseamos explicar la importancia de definir unos valores claros y bien diferenciados para ser relevantes en los Medios Sociales; y puede que sean unos valores que en muchas ocasiones, serán muy diferentes de los que ligamos en primera instancia a nuestra marca.

Satisfaciendo una necesidad

Una de las bases de una buena estrategia en Medios Sociales es definir nuestro valor diferencial.

Una marca debe ser capaz de saber transmitir los valores que le diferencian de sus competidores en sus Redes Sociales para conectar con su público objetivo y desmarcarse así de sus «rivales». Si además conseguimos generar un vínculo emocional entre nosotros y nuestros usuarios (el cual estará íntimamente ligado al al producto o servicio que el cliente experimente), conseguiremos que nuestros seguidores sean auténticos prescriptores de la marca. Aunque, ciertamente, esto es algo complicado de conseguir… aunque no imposible. Más aún si nuestro negocio es de carácter local o personal, como pueden ser los alojamientos rurales, la restauración o los proveedores de Turismo Activo.

Tanto si nuestra empresa está dando sus primeros pasos en el mundo digital como si necesita un nuevo posicionamiento porque la estrategia en Social Media Marketing no está dando sus frutos, uno de las reflexiones a plantearse es la de analizar con sumo cuidado el valor añadido de la marca.

Hoy en día el mercado está saturado, todo parece estar inventado y aunque nuestro producto o servicio aporte algo realmente novedoso (siendo realistas, en el 90% de los casos no va a ser así) necesitaremos promocionarnos como algo añadido. Como algo diferente. Habremos de transmitir unos valores o vender una experiencia que resulte en verdad interesante a tu público objetivo.

Conseguir vender la ilusión de algo más que ese algo en sí mismo.

Vende experiencias y vende buen rollo

En el caso del Ecoturismo Activo o el mundo en general del negocio rural (que es a donde Vindios Social Media está más enfocado) creemos que esto es algo relativamente sencillo (que no «fácil») de conseguir, en relación a otro tipo de propuestas más urbanas. Vender la experiencia de conocer un entorno natural de manos de un experimentado y carismático Guía de Montaña o de Naturaleza, o la degustación de productos locales certificados por parte de un restaurante familiar, ya suma un valor diferenciado de otros tantos. Y esto podemos transmitirlo a futuros clientes de manos de los que ya lo han sido y nos han permitido contar y mostrar sus vivencias con nosotros.

Si nuestra marca es capaz de proporcionar una experiencia que resulte satisfactoria y personal, tanto como para que los clientes hagan fotografías de ella y las compartan (p.ej.) en Instagram y el resto de sus Redes Sociales habremos creado un vínculo de fidelidad que se transmitirá a un público más amplio. Y ahí estará la clave del éxito: en el gran acierto de difundir estos valores añadidos, la experiencia de nuestro servicio en Redes Sociales.

Por ese motivo, si somos capaces de encontrar los valores que nos diferencian de los demás y que además encajen con nuestro público objetivo porque satisfacen alguna de sus necesidades o, todavía mejor, conseguimos generar en ellos una nueva necesidad… habremos ganado. Tendremos con esto la mejor de las bases posibles; y solo necesitaremos divulgarla en los Medios Sociales convirtiéndola en el núcleo principal de nuestra estrategia. En aquello que está en nuestra cabeza cada vez que diseñamos una acción o evento.

Pero encontrar los valores adecuados para posicionarte correctamente conlleva un trabajo en profundidad que, como ya hemos dicho, quizás nos lleve a tener que cambiar los que ya creíamos tener o a centrarte en otros para tener éxito en tu comunidad digital.

Documentando experiencias

Por favor… no más «joven y dinámica»

El mayor error que suele detectarse en muchas marcas y sus Redes Sociales es que estas se limitan a trasladar sus contenidos del offline al online y aguardar a que ocurra un milagro.

Las empresas que han vivido la Web 1.0 hicieron esto mismo en su día y éste no es el camino correcto para la Web 2.0, y menos aún para la Web 3.0. Ni que decir tiene que tampoco resulta una estrategia válida dentro de los Medios Sociales, los cuales se caracterizan por la interacción constante con el usuario. Los antiguos recursos no son válidos hoy en día. No podemos limitarnos a describir nuestros productos y/o servicios como meros autómatas sin llegar a «conectar» nunca con nuestro público objetivo en mercados ya de por si atiborrados de competidores. Ni tampoco, citando otro típico caso, debemos definir la identidad de nuestra marca con valores tan generales y carentes de méritos añadido como «dinámica«, «joven«, «fresca» o «profesional«, «con experiencia» y «comprometida«.

¿Cuándo un negocio no considera que esté brindando un servicio profesional? ¿Qué empresa que se precie y quiera salir adelante no se implica con sus clientes? ¿Cuántas marcas no se consideran «dinámicas» y «jovenes»? No decimos que no sean atributos que se ajusten a la realidad del producto o servicio que se propone pero el problema es que no nos van a distinguir del resto.

Así que, por favor, olvidémonos del dinamismo, la proactividad y la profesionalidad, y tratemos realmente de aportar algo diferente, algo que nos haga ÚNICOS. Y si no lo tenemos… lo inventamos. Escuchemos a nuestro target como hacen muchas grandes empresas e intentemos diferenciarnos de los demás; porque ese es uno de los secretos que va a determinar nuestro éxito en Redes Sociales.

Encuentra tu posicionamiento. Quizás no resulte fácil al principio… pero nadie dijo que fuera a serlo.